Desigualdad latente: La situación se complica día a día debido a que hace más de 60 días se suspendieron las clases a nivel presencia. Por un lado los docentes, que por un lado nos vamos actualizando e incorporando nuevas estrategias para poder enseñar. 

El principal problema que tenemos es la conectividad. En la Argentina, 1 de cada 2 familias no tiene Internet y 1 de cada 2 hogares no tiene un dispositivo electrónico adecuado para el aprendizaje. La desigualdad que ya existía dentro de la escuela, ahora se amplifica a magnitudes impensables. 

Hay una dificultad adicional que se veía reflejada en la escuela secundaria, tenemos muchos jóvenes fuera del sistema educativo. Y a esto se suma que hay muchos chicos de escuela primaria que hoy tampoco están conectados. 

Sin internet no hay posibilidad de conectividad y no se puede llevar a cabo el acto educativo 

La pandemia no es un proceso a corto plazo. Hay que pensar que es muy probable que este año no volvamos a las escuelas. Hay que pensar en algo a corto plazo 

Internet como servicio esencial: Internet se pensaba como un servicio para ciertos sectores, pero hoy Internet se concibe como un servicio esencial. Sería indispensable que se libere Internet para uso educativo durante la pandemia.