Anuncio del presidente: La empresa era una de las más importantes de los negocios agrícolas del país, tiene el 22% de la capacidad de molienda de soja del país. En diciembre de 2019 se declaró en estrés financiero, dejando una deuda de 1500 millones de dólares. 

No se sabe cuál es el alcance de la expropiación. El presidente dijo que se trata de una "recuperación" de la empresa. 

Vicentín es un jugador más y que podría ser utilizada como empresa testigo, que va a estar en manos del sector púbico. 

Intervención del Estado: Las experiencias que tenemos de rescate de empresas en manos del Estado no son buenas. 

Los ejemplos de Sancor y La Cresta Roja son claros ejemplos de mala gestión. El Estado ha demostrado ser un pésimo administrador. 

Soberanía alimentaria: El concepto de soberanía alimentaria es para la tribuna progresista del gobierno. 

Vicentín es una de las principales empresas exportadoras, si se quiere garantizar la soberanía alimentaria debería comprar otra empresa. 

Yo no veo que estemos camino a Venezuela.  

El regreso del Estado a la intervención de un negocio que se había terminado en 1992 cuando se liquidó la Convención de Granos. 

Los dueños lanzaron un comunicado y aseguraron que se reservan la posibilidad de ir a la Justicia. No es una empresa quebrada, sino que está en concurso de acreedores. Es muy posible que los argentinos terminemos pagando una jugosa indemnización a los dueños de la empresa.