El programa Uno Nunca Sabe dialogó con Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF Argentina, sobre el informe difundido por el organismo que estima que la pobreza infantil alcanzará el 62.9% hacia finales de 2020

Las mediciones realizadas en el último semestre de 2019 arrojaban una cifra cercana al 58.6%, y que se verá impactada por el paso de la pandemia. Las proyecciones hechas por Unicef estiman que el año terminará con 8 millones de niños sumidos en la pobreza

"Hay varios tipos de pobreza, pero tenemos un problema histórico y estructural y hoy la pobreza tiene cara de niñez", dijo el especialista, quien agregó que la de tipo estructural es la que afecta al 18% de la niñez del país. Es decir que experimentan necesidades básicas insatisfechas, empezando por carencias de tipo alimentarias y sanitarias.  

Esta pobreza de tipo estructural también se mide por la insuficiencia de ingreso en los hogares, que actualmente está vinculada a la crisis por Covid. 

En este aspecto, Waisgrais considera que el Estado está dando un tipo de respuesta rápida mediante las ayudas de tipo económica, pero remarca que no son suficientes. "El 60% de los hogares con niños están impactados por algún tipo de ayuda del Estado. Hablamos del IFE o Tarjeta Alimentar", dijo a MDZ. 

Por último, se refirió a los efectos colaterales derivados de la cuarentena y que tienen que ver con la salud mental de niños y adolescentes. "En la primera infancia hemos observado que los niños tienen problemas para dormir y comer, padecen síntomas de estrés asociados por el encierro. En el caso de los adolescentes vemos que aumenta el miedo, la ansiedad y la depresión", dijo el entrevistado.