El especialista en Educación habló sobre el informe presentado por la UNESCO, en el que se señala que la educación argentina carece de competencias conocidas como “habilidades para el siglo XXI”.

Segura explicó que la UNESCO hace un operativo de medición de calidad educativa, en donde se comparan los niveles de aprendizaje en escuelas primarias, entre tercer y sexto grado. Se trata de un informe que históricamente se ha dedicado a medir los aprendizajes de los contenidos curriculares básicos, como ciencia, matemático y lecto-comprensión. 

Este nuevo informe se mete en la categoría de lo que se conocen como objetivos de desarrollo sustentable y que mide la educación para lo que ellos llaman"educación para la ciudadanía mundial". Se trata de una categoría que engloba todo los aprendizajes que no son contenidos curriculares centrales. Para ello, el organismo internacional hace foco en un conjunto de aprendizajes, en especial en la categoría "Habilidades para el trabajo del siglo XXI". 

"En la Argentina esos aprendizajes no están", sentenció Segura, y agregó que "no solo no están incorporados en la currícula central, sino que tampoco está en discusión su incorporación". Se trata de habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad, el trabajo en equipo, entre otros. 

"Esto no es una novedad para la región. Venimos muy atrasados en la enseñanza de los contenidos curriculares básicos y también en este tipo de contenidos", sentenció el asesor en gestión educativa. 

Según el experto, la falencia en esta área tiene dos posibles explicaciones. En primer lugar, la existencia de que hay una creencia curricular fuerte que indica que la enseñanza de la matemática, las ciencias sociales y la comprensión lectora, tienen una jerarquía o entidad como objeto de enseñanza. En segundo lugar, los estudiantes tienen un mal rendimiento en los contenidos curriculares clásicos, y es por eso se deja de lado la posibilidad de incluir nuevos contenidos. 

"Es necesario que una vez identificados los temas, ver cómo hacer para que se convierta en una agenda de trabajo y derive en la inclusión de la curricula de forma estructural", destaca Segura.

"La curricula es una decisión de política educativa. Es muy complicado establecer cuál es el blend que se arma de los contenidos. La Argentina tiene un diseño de forma de discusión y de acordar esas formaciones que es muy colegiada. Y definir estas cosas a través de colegiatura es muy difícil", concluyó. .