Incertidumbre en el sector: La aviación se encuentra en una situación trágica que nunca se había visto en la historia. Esta situación ha tenido consecuencias devastadoras en todo el mundo. En Argentina todavía no se está sintiendo porque no arrancó, entonces tenemos que las compañías se están sosteniendo como pueden. Tenemos el caso de Latam Argentina que ya anunció su salida, y Aerolíneas Argentinas que si bien tiene el respaldo de los fondos estatales, se está dando cuenta que los recursos no son infinitos y están tratando de bajar los costos. 

Flybondi y JetSmart también tienen sus propias situaciones, que si bien cuentan con inversores internacionales tienen un poco más de espalda. Es muy difícil vislumbrar cómo va a ser el día después de esto, pero sin duda va a ser durísimo para todos. 

Protocolos de seguridad: En Argentina ya se están implementando los protocolos de seguridad en sintonía con los parámetros internacionales. Que parten desde el uso de máscaras durante todo el proceso desde que se llega al aeropuerto hasta que se concreta el vuelo, la desinfección constante de todas las superficies.

No está definida la implementación de dejar un espacio libre, pero algunas compañías están utilizando un 70% de la capacidad para volar. La industria se está plantando fuerte frente a esta medida de transmitirle al pasajero una medida de falsa seguridad ya que la posibilidad de contagiarse a bordo es altamente improbable. 

El gran desafío es que la gente tenga la confianza de volver a subirse a un avión. La gente tiene que estar tranquila que, a diferencia de un medio terrestre, viajar en avión es seguro y las posibilidades de contagio son muy reducidas.

Estrategia comercial: La industria se está moviendo en la dirección de bajar los precios para incrementar la demanda. Las líneas aéreas están reconfigurando sus redes y sus rutas en función de las demandas. 

Hay muchas líneas aéreas que en nuestro país ya están programando volver a funcionar en el mes de septiembre. En Argentina lo que se va a ver más afectado son las rutas interprovinciales. 

Las compañías están saliendo con políticas muy flexibles, por lo que es una buena oportunidad para aprovechar.