Aceleración de los cambios: Lo más obvio en relación a la pandemia es todo lo que tiene que ver con teletrabajo, tecnología, tele-educación, comercio digital y todo lo que tiene que ver con digitalización. La Argentina está muy bien posicionada en la economía del conocimiento. El país tiene que generar las condiciones para que se den los avances tecnológicos porque no es una lluvia que cae. 

Economía pasional: La confluencia de nuevas plataformas que permitan a personas que trabajan con talento, en un sentido muy amplio, que permite tener una relación muy directa con tu consumidor, con tu paciente, cliente. Es un campo emergente que es fascinante, pero la gran pregunta es si es una gota de agua en el océano de una gran disrrupción que vamos a tener en el campo laboral en los próximos años. Si alcance para suplir algo de lo que va a ser el desempleo tecnológico. 

Regulación del teletrabajo: Los cambios van tan rápido que la regulación siempre corre por detrás. En todo el mundo se está discutiendo cuáles van a ser las nuevas reglas del freelancing. 

Hasta antes de la pandemia todos los pronósticos apocalípticos que habían sobre el nivel de empleo fracasaron. Hay un precarización del trabajo y algún tipo de protección tiene que haber.