En diálogo con Uno Nunca Sabe, el especialista en tecnología habló sobre el uso de la tecnología durante la cuarentena y las connotaciones negativas que vienen de la mano de la misma.

Bilinkis señaló que hubiese sido inimaginable atravesar este tiempo de encierro forzoso sin el uso de la tecnología. El uso de herramientas tecnológicas ha permitido la continuidad del sistema educativo, el teletrabajo y el poder mantener los vínculos sociales a pesar de la distancia. 

Sin embargo, destacó que la contracara de este fenómeno es que todos los aspectos de nuestra vida pasan por lo digital. "Todo lo que pasa por nuestra vida pasa por un dispositivo digital. La mayoría de las herramientas en nuestro teléfono están diseñadas para capturar nuestro tiempo. Todas las plataformas que usamos nos entregan su servicio gratis a cambio de nuestra información personal y nuestro tiempo", indicó Bilinkis.  

En este punto, el emprendedor señala que quedamos muy expuestos a la manipulación que hacen en base a la información que tienen de nosotros. "Las compañías están peleando por conquistar nuestro tiempo. Nos escuchan todo el tiempo. En muchos aspectos saben más de nosotros que nosotros mismos", explica. 

Asimismo destaca el efecto adictivo que cada plataforma produce en el usuario. Cada red tira con el mejor anzuelo que tiene para interrumpirnos en nuestras actividades cotidianas y hacernos permanecer cada vez más tiempo interactuando dentro de la aplicación. A su vez, toda la información que recopilan sobre nuestra vida la utilizan para segmentar anuncios publicitarios y la información personalizada para cada usuario. 

Incluso destaca el ingenioso propósito que tienen las notificaciones que recibimos a través del celular o de otros dispositivos, diseñadas, no para notificarnos, sino para interrumpirnos. "Cada vez que hay una notificación en nuestro dispositivo genera un efecto cerebral que produce ansiedad por la noticia que no estás recibiendo", dice el tecnólogo e indica que  "lo mejor es no tener notificaciones y usar el teléfono cuando uno quiere". 

Por último, destacó que en este contexto de pandemia que nos ha tocado vivir, más allá de la preocupación por la salud y el empleo, hay aspectos que son promisorios de cara al futuro. Por ejemplo, los cambios en torno a la familiaridad tecnológica entre docentes y alumnos, o los indicadores positivos en torno al teletrabajo, como el aumento de la productividad y el presentismo, son aspectos que deberían llegar para quedarse.