Un artículo publicado recientemente en la Revista Argentina de Cardiología busca analizar qué generó el aislamiento en la población mendocina. La investigación fue realizada por José Picco, Emanuel González Dávila, David Wolff, Verónica Gómez y Sebastián Wolff.

El artículo titulado "Aspectos psicosociales de la pandemia COVID-19 en la población de la ciudad de Mendoza" busca "analizar los aspectos psicosociales del confinamiento y las restricciones impuestas por la pandemia en Mendoza". A través de una encuesta realizada en redes sociales se definió que "la pandemia afectó los hábitos saludables de la población".

El médico Cardiologo. Director médico del instituto de cardiología y medicina del deporte Wolff, Sebastián Wolff, habló con El Permitido y explicó que "la principal causa de muerte sigue siendo cardiovascuar, la pandemia hace que la gente tenga miedo y que no consulte por sintomas cardiovasculares que sean más riesgosos que infectarse." 

Respecto a los aspectos psicosociales de la pandemia COVID-19 en la población de Mendoza, Wolff comentó que "el 68% de los encuestados manifestó haber padecido estados compatibles con tristeza (ganas de llorar, aflicción o congoja). Mientras que alrededor del 58% respondió sentirse con desgano, falta de voluntad o desesperanza (síntomas de depresión)".

Por otro lado, "prácticamente el 70% de la población sufrió síntomas de ansiedad, pero solo el 31% expresó miedo a contagiarse con el virus, a diferencia del 73% de la población que presentó miedo a que se contagiara un ser querido o un familiar".

"Respecto a la actividad física recreativa, el 87% consideró que mejoraría su estado de ánimo durante la pandemia y estaría dispuesto a realizarla utilizando tapabocas y respetando la distancia social de dos metros durante la práctica deportiva", afirma el artículo.

Los investigadores concluyeron que "el tiempo de confinamiento sin permitir actividades al aire libre, a pesar de la prohibición de contacto social, se asocia con cambios en el estilo de vida saludable", por eso recomendaron que "realizar ejercicio al aire libre, manteniendo las medidas de protección necesarias no solo mejoraría los síntomas de estrés y ansiedad, sino que colaboraría con el mantenimiento de un estilo de vida saludable".