En Uno Nunca Sabe conversamos con Valentín Saal, un mendocino que reside en la ciudad china de Shangai, que relató de primera mano cómo se está produciendo el regreso a las actividades cotidianas. 

Vuelta a la normalidad: "Se está saliendo de forma gradual. La gente está precavida y en las calles usa barbijo. Restaurantes están trabajando con la mitad de la capacidad. Escuelas y universidades continúan cerradas".

Economía frenada: "La parte productiva y el consumo están frenados y comienzan a reactivarse de a poco. Acá la economía lo ha sentido. Hay gente que ha perdido el trabajo, pero están quienes prestan ayuda cuando pueden. Nunca hubo problema de abastecimiento de alimentos. La gente compra todo de forma online". 

Disminución de contagios: "Los casos han disminuido. El entendimiento sobre el coronavirus va cambiando todo el tiempo y va aumentando. Al ser un virus nuevo, hay cierta preocupación de un posible rebrote". 

Controles estrictos sobre la población: "Yo había salido de China y me agarró la pandemia afuera en Barcelona, España. Luego tuve la posibilidad de regresar. No había cuarentena obligatoria, pero me tocó cumplirla por haber vuelto del exterior". 

"Al llegar al aeropuerto me hicieron todos los chequeos pertinentes, luego me trasladaron a mi casa. Me entregaron un sensor, me registraron y luego tenía que enviar los reportes diarios con el control de la temperatura y si presentaba algún síntoma".