Apertura progresiva: Hoy se anuncia la cuarta etapa de la cuarentena. Esto es darle mayor libertad a los gobernadores e intendentes para que tomen sus propias decisiones, bajo la amenaza que si se disparan los contagios se dé marcha atrás con la flexibilización. Se empieza a organizar todo para volver a la actividad normal. Un nuevo chip en la cabeza. 

Acá el tema es no contagiarse, no mantener todo cerrado. 

Todos los que puedan trabajar desde su casa, van a seguir trabajando desde su casa. El gobierno apunta a volver a producir. La idea que tienen en la cabeza los gobernantes es que la economía se mueva. Que el trabajador vaya de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. 

Reactivación de la industria: Producción para materiales para la construcción, petroquímicas, químicas y derivados del petróleo, textiles, indumentaria, calzado, plásticos y derivados, metalmecánica, bienes de capital e insumos para industrias. Se reactivarán aproximadamente 1300 empresas. Esto sería el 75% de la industria trabajando. 

Posibilidades de default: Hoy se define si el país entra en default. Cualquier país normal estaría expectante y nervioso. El propio Martín Guzmán se autoimpuso la fecha del 8 de mayo como límite para recibir la aceptación por parte de los bonistas. Si llega al 65% de aceptación, hay canje, sino se entra en default. La segunda decisión es no retirar la oferta y mantenerla, con lo cual la negociación se extiende hasta el 22 de mayo. Se estima que el gobierno va a mantener la oferta y se extiende el plazo. La decisión la tiene que tomar Alberto Fernández. 

El peor escenario para la Argentina es que entre en default. El presidente no tiene mucho apoyo político para entrar en default.