En el programa No Tan Millennials, dialogamos con la ensayista sobre el presente político de la Argentina, la figura de Alberto Fernández y sus primeros meses de gestión. 

En primer lugar, Sarlo consideró que es muy prematuro hacer un balance de los primeros meses de gestión de Alberto Fernández, ya que la llegada de pandemia es una situación impensada para cualquier mandatario

En cuanto a las críticas sobre la figura presidencial, la periodista señaló que se pueden marcar muchos puntos de crítica. Puso como ejemplo las críticas sobre los dichos del presidente ante la falta de un plan económico. Remarcó que a lo largo de la historia no hubo planes económicos, sino políticas de gobierno orientadas a lo económico. 

En el caso de Fernández, la negociación de la deuda era necesaria y constituye el punto de partida para empezar a pensar el futuro económico del país

Sobre la figura de Cristina Kirchner, la ensayista opinó que "es la sombra que tiene y tendrá". Algo que sucede cuando se llega a presidente de la República con votos prestados del vicepresidente, algo que lo obliga a adoptar una posición subordinada. 

Hay dos cosas que Alberto sabe. En primer lugar, sabe de qué puede ser capaz Cristina. Y lo segundo, es que conoce mejor que nadie cómo está alineado PJ respecto de Cristina.Pero también indicó que hay un cuadro más amplio en donde surgen figuras de gobernadores opositores, como puede ser el caso de Córdoba y Mendoza, que conservan su independencia partidaria por fuera del cristinismo. 

Sarlo también criticó la imagen discursiva del mandatario. "Está muy ansioso por hablar. Tiene que asumir la investidura y el peso de la figura presidencial", dijo la escritora. Además señaló que debería hablar cuando las circunstancias lo requieran y contar un mensaje muy preparado y persuasivo. Resaltó que "cada discurso tiene que ser un acontecimiento político, no un comentario semanal. No se desgasta el poder o la personalidad, se desgasta el discurso". 

Por último, expresó que su principal preocupación gira en torno a la pobreza. "Me preocupa el tendal que va a quedar después de esto", dijo Sarlo, quien remarcó que los números no son para nada alentadores.